Una investigación publicada en la revista Nature Communications.

Un exceso de calcio en las células cerebrales puede influir en el desarrollo del Parkinson

107

Un exceso en los niveles de calcio en las células cerebrales puede llevar a la formación de racimos tóxicos característicos de la enfermedad de Parkinson, y es que así se desprende de una investigación publicada  en la revista Nature Communications.

En concreto, expertos de la Universidad inglesa de Cambridge hallaron que el calcio puede influir en la interacción que se produce entre las pequeñas estructuras membranosas dentro de las terminaciones nerviosas, que son importantes para la señalización neuronal en el cerebro, y la proteína alfa-sinucleína, asociada a esta patologogía neurodegenerativa para la que no hay cura. Un exceso en el nivel del calcio o de esa proteína puede ser la causa de la reacción que lleva a la muerte de las células cerebrales, añade el estudio.

La “alfa-sinucleína es una proteína muy pequeña con una estructura muy pequeña, y necesita interactuar con otras proteínas o estructuras a fin de ser funcional, lo que hace difícil su estudio”, explica la doctora Gabriele Kaminski Shcierle, del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología de la Universidad de Cambridge.

Esta investigación es de gran relevancia, ya que supone otro paso más para entender de qué manera y por qué la gente desarrolla la enfermedad, caracterizada por un trastorno del movimiento, que avanza con el transcurrir del tiempo.

Gracias a la ayuda de microscopios de alta resolución, ha sido posible observar el interior de las células para seguir de cerca el funcionamiento de la proteína alfa-sinucleína. “Esta es la primera vez que hemos visto que el calcio tiene influencia en la forma en que la alfa-sinucleína interactúa con las vesículas sinápticas”, señaló la doctora Janin Lautenschl.

Kaminski Schierle y el equipo del Departamento de Ingeniería Química y Biotecnología de Cambridge aislaron vesículas sinápticas, parte de las células nerviosas que almacenan neurotransmisores que envían señales de una célula nerviosa a otra. “Pensamos que alfa-sinucleína es casi como un sensor del calcio. En presencia del calcio, cambia su estructura y la forma en que interactúa en su medioambiente”, añadió Lautenschl.

Según estimaciones de la Sociedad Española de Neurología en España hay entre 120.000 y 150.000 personas que tienen Parkinson

El Parkinson, después del Alzheimer, es la segunda enfermedad neurodegenerativa en el mundo en prevalencia, y es que alrededor de 10 millones de personas en todo el mundo la padecen.

Los investigadores concluyen que entender el funcionamiento de la alfa-sinucleína en los procesos fisiológicos y patológicos puede ayudar en el desarrollo de nuevos tratamientos para el Parkinson.
..Redacción

Compartir
In this article