La capacidad de las bacterias para formar largos filamentos es crucial para su capacidad de propagación y por lo tanto para que la cistitis se desarrolle

Hacia un mejor tratamiento para la cistitis

Un equipo de investigación ha desarrollado un modelo que permite la observación y el análisis sistemático de las bacterias en cada paso de la invasión de la pared de la vejiga

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Cada año, millones de personas son tratadas para la cistitis, pero a pesar de su prevalencia, la enfermedad sigue siendo un misterio científico. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca ha logrado identificar cómo la bacteria responsable de la enfermedad hace que la enfermedad se desarrolle, por lo que se muestran optimistas a la hora de desarrollar métodos de tratamiento más eficaces.

Casi todas las mujeres ha experimentado la cistitis, y algunas incluso la experimentan como una molestia recurrente.

En el caso de que se trate de una infección bacteriana, el médico puede prescribir antibióticos. Sin embargo, estas bacterias tienen una habilidad especial para sobrevivir a este tratamiento y provocar una nueva infección. Ahora, un equipo de investigación danés informa que han hecho un descubrimiento que podría dar lugar a un método de tratamiento nuevo y radicalmente diferente.

Monitoreo sistemático de la pared de la vejiga
El equipo de investigación ha desarrollado un modelo que permite la observación y el análisis sistemático de las bacterias en cada paso de la invasión de la pared de la vejiga.

Ahora conocemos detalles importantes sobre cómo la bacteria entra en las fases que plantean una amenaza. Y sabemos cómo podemos llegar a evitar que las bacterias lleguen a esa etapa“, explica el jefe de investigación Jacob Møller-Jensen, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad del Sur de Dinamarca.

El equipo de investigación también lo forma Surabhi Khandige, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, así como los participantes del Departamento de Microbiología Clínica del Hospital Universitario de Odense, dirigido por el investigador Thomas Emil Andersen, del Departamento de Investigación Clínica.

Las bacterias se adhieren al interior de la vejiga
La cistitis se debe generalmente a unas bacterias E. coli especiales, que son capaces de invadir las células del tracto urinario. Las bacterias se adhieren a la parte interior de la vejiga y crecen. En respuesta, la vejiga desecha la capa externa de células y por lo tanto elimina muchas de las bacterias a través de la orina. Esto produce la orina turbia típica de una infección del tracto urinario.

Sin embargo, algunas bacterias E. coli son lo suficientemente astutas para evitar ser purgadas. De una manera fascinante, alteran su forma y se vuelven extremadamente largas (un proceso conocido como filamentación). Esto mejora su capacidad de adherirse a la pared de la vejiga y de este modo evitar ser purgadas. Esto a su vez crea el marco para que las bacterias se propaguen más allá y tomen el control y destruyan una célula de la vejiga tras otro. Por último, las bacterias llegan a la capa inferior de células de la vejiga, y las penetran y luego dejan de dividirse. En esta etapa, ni los antibióticos ni el sistema inmunológico del cuerpo consiguen llegar a las bacterias.

Se convierten en largas y delgadas
Los científicos han sabido desde hace mucho tiempo que esta bacteria es capaz de hacer algunos trucos muy específicos, incluyendo el cambio de forma durante la infección. Sin embargo, hasta ahora ha sido difícil descubrir cómo logra esto la bacteria“, explica Surabhi Khandige.

La capacidad de las bacterias para formar largos filamentos es crucial para su capacidad de propagación y por lo tanto para que la cistitis se desarrolle“. Con el objetivo de estudiar el comportamiento de las bacterias, los investigadores construyeron un modelo de vejiga artificial. El base del modelo es llenar el interior de una pequeña cavidad de células de la vejiga, y cuando se han establecido, la orina se envía a la cavidad, creando así una vejiga artificial. A continuación, se envían las bacterias E. coli y se controla su actividad.

Hemos estudiamos el curso de la infección a través de un microscopio y hemos recogido y estudiado bacterias de las diversas etapas del proceso de infección. Esto nos permitió identificar el mecanismo que hace que las bacterias se vuelvan filamentosas. Esta es la primera vez que se logra una visión tan detallada, lo que proporciona oportunidades obvias para controlar las actividades de esta bacteria y prevenir la etapa inicial de la infección“, dice Jacob Møller-Jensen.

Los ratones no desarrollaron cistitis
En el laboratorio, los investigadores trataron de desactivar el mecanismo que generalmente hace a las bacterias largas y delgadas. La capacidad de las bacterias para causar cistitis fue entonces puesta a prueba en estudios con ratones.

No sólo vimos que las bacterias no fueron capaces de causar una infección sólida. También osbervamos que la capacidad de la bacteria para penetrar en las capas más profundas de la pared de la vejiga se redujo drásticamente. En otras palabras, cuando desactivamos el mecanismo, estamos debilitando a la bacteria“, dice Thomas Emil Andersen, y continúa:

Esto ofrece la esperanza de poder idear nuevas estrategias de tratamiento para prevenir las infecciones problemáticas y recurrentes del tracto urinario“.
..Susana Calvo

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