Fátima Castaño: Los oncólogos quieren más herramientas para comunicar malas noticias

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Fátima Castaño es psicooncóloga, una especialidad cada vez más demandada por los servicios oncológicos e indispensables a la hora de gestionar lo que supone el diagnóstico y tratamiento del cáncer, tanto para el médico como para el paciente. De todo ello ha hablado con iSanidad  (España), InfoSanitaria (Ecuador)

¿Cómo se convierte uno en psicooncólogo?

En mi caso, yo terminé mi carrera de Psicología, ya estaba ejerciendo y mi padre cayó enfermo. Me acerqué mucho al mundo sanitario, por eso y por otros motivos. Teníamos muchas carencias en casa y en la familia y pensé, en qué voy a ocupar mejor mí tiempo laboral que en el ámbito de la oncología. Es donde más confortable me siento al final. Ese es mi motivo, las experiencias familiares. Al final acabé formándome en cuidados paliativos y en un ámbito que no me esperaba.

¿Cuál es la relación del oncólogo y el psicooncólogo de cara a la comunicación con el paciente?

La relación del psicooncólogo con el oncólogo es muy diversa. Nosotros intentamos asesorar al equipo sanitario en general sobre las mejores maneras de acercarse al paciente en el ámbito de la comunicación, con el fin de que sea lo más eficiente posible y que sea de ayuda para el paciente, facilitándole adaptarse a la noticia, buscar los recursos necesarios e incluso empezar los tratamientos de la mejor manera. También con la idea de que la noticia no suponga una repercusión excesivamente negativa que bloquee al paciente en el inicio de sus tratamientos.

Los psicooncólogos tratamos que la noticia no suponga una repercusión excesivamente negativa que bloquee al paciente en el inicio de sus tratamientos

Desde el punto de vista del psicooncólogo, ¿qué es lo más difícil de contar a una paciente con cáncer de mama?

Lo que más les cuesta a los oncólogos es comunicar malas noticias, comunicar una situación de recaída de la enfermedad, una situación de progresión, una situación de pocas opciones terapéuticas, incluso una situación de final de vida. Esas son las situaciones en las que los profesionales tienen más dificultades. Intentamos asesorarles con el fin de que la paciente se adapte y que la paciente y sus familiares puedan encontrar recursos y vivir esas nuevas etapas de la mejor manera posible emocionalmente. La comunicación influye en la emoción de las pacientes y en cómo se adaptan.

¿Cómo se siente el oncólogo ante la comunicación o la información de las malas noticias que tiene que dar?

A veces se sienten sin herramientas. Y comunican muchas malas noticias a lo largo de su devenir profesional y esto puede ser en muchas ocasiones desgastante. Se sienten sin formación, sobre todo las nuevas generaciones, pero también con ganas de recibirla. Cada vez demandan más, demandan ser más eficientes y eficaces a la hora de comunicar para no solo no desgastarse ellos sino mejorar los resultados emocionales y que las pacientes se sientan adaptadas emocionalmente y que la información llegue. La comunicación es una herramienta terapéutica para ellos y quieren utilizarla bien.

¿Puede el oncólogo llorar la muerte de un paciente?

Todos los profesionales sanitarios que trabajamos con seres humanos debemos seguir emocionándonos con nuestro trabajo. Esto no quita que nos impliquemos emocionalmente de forma equilibrada. En cierto modo todos los profesionales sanitarios hacemos un cierto duelo cuando dejamos de atender a un paciente por un fallecimiento, y debemos vivir ese duelo y esa despedida. La manera en la que lo viva cada profesional sanitario es algo personal. En cuanto a si se debe llorar en consulta o con los pacientes y demás, soy de la opinión de que siempre y cuando todo sea equilibrado, no se trata de devolver a los pacientes la emoción, de desbordarte de emoción y que el paciente tenga que sostenerte. Pero por qué no emocionarte cuando ves situaciones intensamente emocionales.

En cierto modo todos los profesionales sanitarios hacemos un cierto duelo cuando dejamos de atender a un paciente por un fallecimiento

Estas viviendo las situaciones más importantes de la vida de muchas personas que pasan por tu consulta y cómo no te van a llegar. Sobre todo porque muchas veces pasan por tu consulta durante muchísimo tiempo, te vinculas mucho, te esfuerzas mucho porque sigan adelante y por alargar sus días. Cuando eso no se puede dar obviamente supone un peso y tienen que vivirlo.

¿Qué herramientas son aconsejables para la gestión emocional del profesional médico?

Es importante que los profesionales de la oncología aprendan a implicarse de forma equilibrada. No vale llevarse a todos los pacientes a casa ni todas las situaciones a casa porque al final son seres humanos y deben también disfrutar de su espacio, de su tiempo libre y de sus familias. Es importante que sepan quitarse la bata, como decía un profesor mío, que sepan cerrar el expediente y diferenciar su vida personal de la vida laboral. Una implicación equilibrada significa buscar recursos para los pacientes, ser consciente de sus necesidades pero no sobre implicarse.

Es importante que los profesionales de la oncología aprendan a implicarse de forma equilibrada

También implica saber diferenciar los diferentes roles en el ámbito sanitario y derivar en función de las situaciones en las que se encuentren. No cargarse con toda la problemática del paciente sino saber derivar a los diferentes profesionales que se encuentran en el equipo.

Una herramienta muy útil es que los profesionales sanitarios compartan situaciones que son más difíciles para ellos, situaciones en las que se han encontrado con algún handicap que no han sabido solventar, que compartan y entre ellos intercambien información. Y por qué no, si surgen situaciones que para ellos son especialmente difíciles de llevar, que las identifiquen y se preparen esas consultas previamente, se prepara la comunicación con el paciente, que sepan identificar aquellas situaciones o tipografías de pacientes que son más difíciles de afrontar y que las preparen asesorándose con profesionales de la comunicación o de la psicología y ofrecerles herramientas para manejar emociones, porque ellos también se emocionan.

Una herramienta muy útil es que los profesionales sanitarios compartan situaciones que son más difíciles para ellos

¿Cómo se aprende a utilizar estas herramientas de las que estás hablando?

Practicando. La mejor manera de aprender a gestionar emociones y a comunicarse es practicando. Yo animo a todos los profesionales sanitarios a que sigan formándose en este ámbito en el que no reciben nada de información en sus carreras ni en másteres de especialización o residencias. Y que sigan apostando por esta herramienta terapéutica y por sobresalir y ofrecer excelencia en su atención a los pacientes.

¿Qué falta por mejorar en todo este ámbito de comunicación entre médico y paciente?

Los profesionales sanitarios están en ello pero requiere que se le dedique todavía más importancia al ámbito de la comunicación y de la repercusión que puede llegar a tener una buena comunicación en la mejora terapéutica y la adaptación y adherencia de los pacientes a los tratamientos. Que le dediquen más tiempo, que se dediquen a formarse y a informarse. Ya no solo dentro de las carreras y las residencias sino a posteriori. Informarse según tipologías de pacientes, identificar cuáles son sus carencias y buscar formación específica en este sentido. Queda dedicarle tiempo, dedicarle cariño, aunque se está caminando en el buen sentido.

Los profesionales sanitarios tienen que dedicar más tiempo y formación al ámbito de la comunicación

¿Hasta qué punto está implantada la figura del psicooncólogo en el sistema nacional de salud? ¿Hacen falta más psicólogos en el SNS?

La figura del psicooncólogo está poco implantada, sí que se necesitan más, de hecho es una demanda de todos los servicios de oncología. Algunos hospitales cuentan con psicooncólogos dentro del sistema u ofrecen el servicio por parte de asociaciones de pacientes. Pero esto es insuficiente. Un psicooncólogo dentro de una unidad de un hospital general es absolutamente insuficiente. Tenemos cada vez más presencia y si no se cubre el servicio por parte del sistema nacional de salud se cubre por vías alternativas, como asociaciones de pacientes y asociaciones diversas y otras instituciones que también lo ofrecen. Pero sí que es insuficiente y hay que seguir caminando hacia la presencia de los psicooncólogos en todas las unidades y con una presencia un poquito más amplia.

..Cristina Cebrián (fotografía y vídeo).

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