Nos vamos a quedar con las mejores. Las malas simplemente ya no trabajarán con nosotros

El IESS descubre irregularidades en el servicio de numerosos prestadores externos de salud

Con estas auditorías se han descubierto clínicas que facturaban por servicios que nunca dieron a los afiliados, además de casos de clínicas que trabajaban con productos caducados

700

En 2012 hubo más de 2,2 millones de derivaciones y para el 2015 se incrementó a 6,7 millones. Solo el año pasado, el IESS destinó 750 millones de dólares para pagar por esas derivaciones.

En la actualidad el IESS cuenta con los servicios de una empresa auditora externa para revisar las facturaciones entre 2009 y 2014. Hasta el momento el IESS se han visitado a 407 prestadores externos de salud, de los 900 que existen, y según Richard Espinosa, presidente del Consejo Directivo, aseguró que la información que se está recopilando permitirá hacer una depuración de la lista de prestadores médicos externos: “Nos vamos a quedar con las mejores. Las malas simplemente ya no trabajarán con nosotros”.

No existe una cifra consolidada del número de clínicas donde se encontraron irregularidades hasta el momento. “El proceso de investigación no culmina”, explicó Espinosa. “Se lo irá sacando cada 15 días”.

Con esta auditoría se han descubierto clínicas que facturaban por servicios que nunca dieron a los afiliados, además de casos de clínicas que trabajaban con productos caducados y laboratorios que realizaban un mayor número de exámenes, a pesar de que el paciente solo requería uno o dos. Todo para cobrar más al Seguro Social. “Las clínicas que cobraron extra tendrán que devolver el dinero”, según Espinosa.

También se identificaron 27 cirugías que se hicieron de forma innecesaria, según la investigación del Seguro Social. “En las afueras de una clínica se promocionaban operaciones de pterigium y el único requisito era estar afiliado al IESS, sin ninguna referencia ni contra referencia. Todas estas intervenciones fueron facturadas al Instituto”.

Uno de esos prestadores externos de salud del Seguro Social intentó cobrar por procedimientos que nunca se realizaron. En la factura que emitió al IESS constaban ocho angiografías, exámenes que pueden tener un costo medio de USD 700 cada uno. Pero tras el proceso de auditoría se descubrió que tales exámenes no se llevaron a cabo. Ahora, la institución está preparando la denuncia por presunta alteración y uso fraudulento de documentos públicos.

Otra de las clínicas observadas se presenta como especialista en oftalmología. Las autoridades determinaron que el 79% de exámenes que se realizaban en ese lugar (como placas panorámicas) se hacían sin ningún pedido del médico, esto es, “violando la ley, solo para subir el gasto y la facturación”.

Además, se detectaron inconsistencias en la atención de 23 pacientes de Cuidados Intensivos y Cuidados Intermedios, ya que al revisar los procesos no se encontraron los formularios 053 y 008, que son indispensables para pasar de la atención básica a la derivación. Más tarde se comprobó que esos afiliados no habían sido derivados, “es decir, los afiliados no existieron, porque no se encontraron las historias clínicas. Solo aparecen en la facturación”.

La Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (Achpe), a pesar de que no quiere manifestarse acerca de las auditorías, informa que el 13 de enero se reunieron con el presidente del Consejo Directivo del IESS y el Director General. Ahí, “Richard Espinoza ratificó el interés del IESS de continuar trabajando con Achpe en la atención de los afiliados del IESS”.

En medio de esta vorágine, el IESS ha anunciado un plan para ampliar su capacidad de atención y depender menos de las clínicas privadas. Se adjudicó la construcción de dos hospitales en Guayaquil y Machala y debe construirse otro en Quito y Quevedo.
..Susana Calvo

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