En el estudio varios ratones fueron expuestos a lo que los expertos consideran una dieta de cafetería, es decir, acceso ilimitado a comida estándar y a chocolatinas con alto valor calórico, típicas de cafetería

El consumo de comida calórica tiende a alterar el núcleo accumbens, región cerebral asociada a las adicciones

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Científicos de la Universidad Pompeu Fabra (España) revelaron que el consumo prolongado de alimentos altamente calóricos y apetitosos provoca cambios importantes en la funcionalidad del núcleo accumbens del cerebro. Estas alteraciones tienen un profundo impacto en las conductas alimentarias y se deben a la activación de la microglía y de procesos inflamatorios en la región cerebral mencionada.

En esta investigación, publicada en la revista “Addiction Biology”, varios ratones fueron expuestos a lo que los expertos consideran una dieta de cafetería, es decir, acceso ilimitado a comida estándar y a chocolatinas con alto valor calórico, típicas de cafetería.

Los autores comprobaron que la dieta de cafetería provoca la activación de la microglía, las células inflamatorias del cerebro, en una región importante en el sistema de recompensa y que desempeña un papel crucial en el desarrollo de conductas adictivas: el núcleo accumbens.

El científico Miquel Martín, investigador del Laboratorio de Neurofarmacología de la UPF, explicó que “en un cerebro sano, la microglía se encarga de eliminar sinapsis no deseadas para ayudar en la maduración de los circuitos neuronales. Sin embargo, si la “poda sináptica” no funciona correctamente, puede resultar en una pérdida excesiva de sinapsis, como sucede, por ejemplo, en la enfermedad de Alzhéimer”. La inflamación crónica inducida por la microglía afecta a las conexiones neuronales del núcleo accumbens, favoreciendo la adicción a la comida y el aumento de peso excesivo.

Para comprobar el impacto que la microglía y la neuroinflamación ejercen en el funcionamiento del núcleo accumbens, los investigadores trataron a los ratones que seguían la dieta de cafetería con un inhibidor de la microglía. Los animales respondieron al tratamiento con la disminución de la ingesta de alimentos y la reducción del aumento de peso.

“La identificación de este proceso neuroinflamatorio subraya la importancia de los circuitos de recompensa en las alteraciones del comportamiento que conducen a la obesidad. Además, sugiere el interés de la respuesta neuroinflamatoria como posible diana para tratar la obesidad”, añadió el científico.
..Diego Armando M

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