Teniendo información exacta sobre sus componentes, se podrían usar para curar enfermedades

Dos estudiantes ecuatorianas identifican nuevas microalgas y sus aplicaciones biotecnológicas

Se han propuesto fabricar un medicamento que se produzca en Ecuador y que, por tanto, sea más asequible para las personas afectadas

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Algunas de microalgas que se encuentran en las lagunas de Ecuador aún no han sido identificadas y precisamente, al no existir información exacta sobre sus componentes, no se pueden usar para curar enfermedades.

Dos estudiantes veinteañeras de Ingeniería en Biotecnología -que vincula la Medicina, las ciencias forestales, la Química, la Biología- en la Universidad de las Américas (UDLA), Ye Shi-chung (“Mely”) y Gabriela Hidalgo, han asumido el reto de conseguir esa información: descubrir a qué familia pertenecen, su género y sus componentes bioactivos.

Ambas fueron invitadas para participar en una investigación del Laboratorio de Biotecnología Energética (Biotec), de la Corporación para la Investigación Energética (entidad privada), que funciona desde el 2013 y se enfoca en el estudio de microalgas y sus aplicaciones biotecnológicas. Las alumnas presentaron su ensayo académico a la docente y directora de Biotec, Cristina Guamán. Sin duda era distinto a los demás, ya que referencias bibliográficas de peso, argumentos claros y se podía sentir el entusiasmo de sus autoras. No se limitaba a ser un ‘copia-pega’ de Internet.

Al poco tiempo llegaron pasaron de pasantes (en agosto pasado) a tesistas y ahora colaboran en el proceso de crecimiento de las microalgas. Para el estudio se necesita tener una cantidad importante, para luego ir clasificándolas y determinar sus características, por ello se realizó una colecta de algas de la que se encargó el personal de Biotec, en abril del 2014. Cuenta con el auspicio del Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública y la UDLA da respaldo técnico.

‘Mely’ nació en Ecuador, pero sus padres, quienes migraron hace 34 años, le enseñaron el idioma y también el valor de sus raíces. “Estoy convencida, con trabajo duro se puede llegar a cualquier meta“, comenta. Ella es quien imprime la disciplina y dureza en el equipo. Gabriela es más dócil. Ambas, aunque con personalidades distintas, han logrado congeniar, lo que no fue fácil. La motivación de Gabriela para estudiar Biotecnología fue el amplio campo de aplicación que tiene. “Se puede hacer un medicamento con el componente de una planta y usarlo como suplemento alimenticio natural“. El Ecuador -agrega- “es megadiverso, pero se hace poco con esa megadiversidad“.

De otros estudios internacionales ya se han extraído evidencias de que las microalgas tienen, incluso, componentes para el tratamiento de enfermedades tropicales como la leishmaniasis, causada por un parásito y que transmite a los humanos a través de la picadura de un insecto conocido como flebotomo. Según la OMS, este mal es recurrente en las poblaciones más pobres del planeta y cada año causa entre 20.000 y 30.000 muertes.

‘Mely’ y Gabriela tienen como meta fabricar un medicamento que se produzca en Ecuador y que, por tanto, sea más asequible para las personas afectadas. Una vez que terminen su tesis, no se les pasa por la cabeza frenar su aporte a la investigación. En cinco años, se ven en un laboratorio, juntas, descubriendo nuevas aplicaciones, y no sólo de microalgas, también de otras plantas que mejoren la calidad de vida de la gente.
..Susana Calvo

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