Los robots pueden ayudar a avanzar a la neurociencia de la misma manera que la neurociencia nos ayuda a crear robots más naturales

Desarrollan androide “low cost” para estudiar el cerebro

165

Un equipo de científicos de los proyectos europeos MoCoTi y Myorobotics desarrollaron un robot que se puede reproducir fácilmente y que aspira a convertirse en un androide low cost. Este avance tecnológico se presenta estos días en la cumbre de Glasgow (Reino Unido) sobre el cerebro humano.

El investigador Christoph Richter, profesor del departamento de Ingeniería Eléctrica Informática de la Universidad Técnica de Múnich (Alemania) y uno de los investigadores principales de MoCoTi, explicó que “esto es posible porque su diseño permite una producción en masa relativamente eficiente”.

Para imitar los músculos y articulaciones del brazo humano y dar mayor movilidad al robot, los científicos han utilizado el sistema Myorobotics. Nueve músculos formados por dispositivos mecatrónicos se coordinan para controlar la articulación esférica. Uno de ellos, relacionado con el bíceps, se une, a su vez, con dos articulaciones, acoplando el hombro al codo.

El siguiente paso era diseñar un cerebelo artificial encargado de controlar las órdenes del aparato locomotor, ya que “la estructura neuronal del cerebelo es relativamente simple y uniforme. Replicamos sus neuronas más importantes, su conectividad y, lo que es fundamental, su adaptación y aprendizaje en nuestra simulación en tiempo real”, añadió el científico Richter.

Para imitar su comportamiento, los investigadores eligieron una plataforma de computación neuromórfica llamada SpiNNaker que ha desarrollado la Universidad de Mánchester (Reino Unido). Comparada con un ordenador de mesa, su rendimiento es muy superior: un único chip puede manejar en tiempo real una red de 10.000 neuronas. Miles de chips pueden interconectarse para simular redes neuronales a escala cerebral.

El prototipo aprende a moverse de manera controlada, “lo que incluye el control del tiempo y de la posición”, afirma Richter. Entre sus ventajas destaca su elasticidad y que se puede controlar, algo importante en la interacción humano-robot.

Según los investigadores, pueden incorporarse estructuras cerebrales de orden superior, como las corticales, y visión y audición neuromórficas, utilizando sensores de retina de silicio o cocleares. Androides de este tipo, con simulaciones cada vez más realistas, serán una herramienta muy útil para estudiar el cerebro, señalan los científicos en su artículo publicado en IEEE Robotics & Automation Magazine.

“Los robots pueden ayudar a avanzar a la neurociencia de la misma manera que la neurociencia nos ayuda a crear robots más naturales”, indicaron los autores, entre los que se encuentran científicos de la Universidad de Granada.
..Diego Armando M

Compartir
In this article