En esta investigación validaron los hallazgos más interesantes en células humanas y establecieron su relevancia clínica en muestras de pacientes

Científicos identificaron más de 100 genes que cooperan para frenar el cáncer

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Científicos del Centro de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias (IMOMA), del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias de la Universidad de Oviedo, del Wellcome Trust Sanger Institute (WTSI) de Cambridge y de la Universidad Técnica de Múnich determinaron más de 100 genes que cooperan con el gen PTEN para frenar el cáncer. L

En esta investigación, publicada en la revista “Nature Genetics”, validaron los hallazgos más interesantes en células humanas y establecieron su relevancia clínica en muestras de pacientes. Los ratones empleados en el estudio, habían sido modificados genéticamente de modo que llevaban en cada una de sus células un fragmento de ADN capaz de saltar de una zona a otra de su genoma, creando mutaciones al azar. A este fragmento de ADN saltarín se le llama transposón. Aunque en el pasado ya se habían utilizado ratones con transposones, la peculiaridad en este caso es que el transposón se alojó dentro del gen PTEN.

El director del Laboratorio de Medicina Molecular del IMOMA, Juan Cadiñanos, explicó que “De este modo, cuando el transposón salta, se lleva consigo un fragmento de PTEN, provocando la inactivación de este supresor tumoral. Pero además, el transposón puede volver a insertarse en otra región del genoma de la misma célula, creando una nueva mutación inactivadora”.

Asimismo, todas las células en las que el transposón salta y se reinserta tienen dos mutaciones: una de ellas es siempre la misma, la inactivación de PTEN, mientras que la otra es una mutación aleatoria en cualquier otro lugar del genoma.

El investigador del laboratorio de Allan Bradley (WTSI de Cambridge), Jorge de la Rosa, señaló que “Aquellas células en las que la segunda mutación inactiva alguno de los genes que cooperan con Pten para evitar el desarrollo de tumores están más predispuestas a convertirse en células cancerosas”.

Los ratones, como consecuencia de estas alteraciones, desarrollaron tumores de próstata, piel, mama, endometrio, glándula suprarrenal e intestino. Se analizaron 278 tumores de próstata, mama y piel para identificar los cientos de genes en los que el transposón se había insertado más frecuentemente.

Los científicos se centraron en caracterizar 5 genes alterados en los 3 tipos de tumores analizados, pero más frecuentemente en los de próstata. Para ello utilizaron células humanas benignas de próstata, en las que observaron que inactivar cualquiera de estos 5 genes al mismo tiempo que se inactivaba PTEN las convertía en células con características propias de células malignas, capaces de invadir los tejidos circundantes.
..Diego Armando M

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